El riesgo de no crecer

Riesgo

 

Crecer o no crecer. Es una decisión que puede traer muchas ventajas, pero también riesgos para tu empresa; sin embargo, el emprendedor que no crece y se estanca, está casi predestinado a desaparecer, en la mayoría de las veces.

Son muchas las razones por las que las empresas no crecen. Entre ellas, la de tener que formalizarse, el costo de crear una compañía en nuestro país es muy alto; o la falta de acceso al financiamiento; no atacar el nicho de mercado correcto para nuestra empresa según nuestra oferta; no tener los productos o servicios atractivos para los clientes, con las mejores ventajas competitivas;  decisiones financieras incorrectas, entre otras…

Si bien es difícil hacerlo, en este tema de crecimiento, el peor enemigo es la zona de confort. Decir “hasta aquí llegué, no me quiero complicar más la vida, con lo que tengo me alcanza bien para sobrellevarla tranquilamente”.

En el sector de las Microfinanzas, tampoco debemos estancarnos y “sobrellevarla tranquilamente”. Aunque el riesgo es mayor, ya que se arriesga el capital, la competencia es atroz, y como siempre sucede “el pez grande se come al chico”.

Se debe establecer un plan de crecimiento de acuerdo a las posibilidades de la Microfinanciera, si perder de vista ni arriesgar el capital que posee; no olvidemos que nuestro principal producto a ofertar es “dinero”, tan deseable por mucha gente, y no siempre por la que tiene mejores intenciones.

Fijemos metas alcanzables, ofrezcamos productos de crédito atractivos que beneficien a nuestros clientes y a nosotros, cuidemos nuestro capital monetario y humano para ofrecer la satisfacción buscada por los clientes, busquemos la mejor manera de administrar nuestra empresa con sistemas confiables y prácticos para este fin, como el sistema integral de administración de cartera llamado Yunius, demos el siguiente paso en crecimiento cuando ya sea tiempo de hacerlo, no titubear en el momento crítico, y otras medidas más…

La finalidad es hacer crecer la empresa, al mejor ritmo y condiciones posibles, no quedarnos rezagados, pues no olvidemos que nuestra competencia, sea cual sea nuestro nivel,  aprovecha ese momento de flaqueza para dar el siguiente paso y dejarnos atrás, y así terminaremos como una empresa mediocre que subsistirá mientras pueda, con el riesgo de “bajar la cortina” por no atreverse a crecer.

La mejor receta para crecer es obtener constancia, eficiencia, buena administración de recursos, visión de crecimiento y la búsqueda y aprovechamiento a tiempo de oportunidades…

El crecimiento en sí, contiene el germen de la felicidad.



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