
Sí… Toyota está intensificando su presencia y producción en China, no yéndose, sino adaptándose y expandiéndose estratégicamente para competir con las marcas locales de vehículos eléctricos (VE), desarrollando modelos específicos con socios chinos y construyendo nuevas plantas, como una en Shanghái para Lexus, para fortalecer su posición en el mercado más grande del mundo.
Si el fabricante de coches más grande del mundo se rinde al poderío de las marcas chinas, será por algo, ¿no? El gigante japonés está tomando una serie de medidas inéditas con el objetivo de reducir sus costes de desarrollo en vehículos eléctricos.
Toyota invertirá 2,000 MDD en una planta en Shanghai para producir vehículos eléctricos Lexus. Iniciará construcción en junio y producción en 2027. El proyecto incluye I+D en conducción inteligente, hidrógeno, reciclaje y logística.
La estrategia implica mayor autonomía local, colaboración con empresas tecnológicas chinas y desarrollo de VE asequibles, buscando rivalizar con gigantes como BYD.
¿Qué está haciendo Toyota en China?
Inversiones y Nuevas Fábricas: Está abriendo nuevas instalaciones, incluyendo una planta de baterías y VE en Shanghái, planificada para operar en 2027, y una segunda fábrica propia gestionada de forma independiente, similar a Tesla.
Desarrollo Local de Vehículos Eléctricos: Está creando modelos eléctricos exclusivos para China, como el bZ3X y bZ7, en colaboración con socios locales como GAC y aprovechando la tecnología de empresas como Huawei y Xiaomi para mejorar software y reducir costos.
Mayor Autonomía: Se está dando más poder a los ejecutivos locales para tomar decisiones rápidas y desarrollar productos que se ajusten a las preferencias del consumidor chino.
Competencia Directa: Su objetivo es competir directamente con las marcas chinas de VE, que han ganado una cuota de mercado significativa, introduciendo modelos más asequibles y tecnológicamente avanzados.
Adaptación de Modelos Existentes: También está adaptando modelos populares como RAV4, Highlander y Sienna al mercado chino con ayuda de socios locales.
En resumen, Toyota no se va de China, sino que está realizando una importante transformación estratégica para no perder terreno ante la competencia local, invirtiendo, colaborando y produciendo más localmente para ser más competitiva en el sector de los vehículos eléctricos.
