
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en México, ha prometido eliminar la denominación «Entidad No Regulada» (ENR) para las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (SOFOMES), atendiendo a la petición del sector que considera el término una desventaja, pues las SOFOMES No Reguladas (ENR) ya cumplen ciertos requisitos de transparencia y supervisión por la CNBV (Comisión Nacional Bancaria y de Valores), a pesar de no estar integradas en un grupo financiero o fondeadas por mercado de valores como las SOFOMES Reguladas (ER).
La decisión fue planteada durante la 19 Convención de Asofom, donde Alfredo Federico Navarrete Martínez, titular de la Unidad de Banca, Valores y Ahorro de la SHCP, se comprometió públicamente a trabajar en conjunto con el sector para modificar la nomenclatura
Contexto de la promesa:
- Origen de la denominación: El término ENR se creó en 2006 cuando las antiguas SOFOLES (Sociedades Financieras de Objeto Limitado) se transformaron en SOFOMES.
- Diferencia principal: Una SOFOM ENR no tiene vínculos patrimoniales directos con grupos financieros ni emite valores en el mercado, a diferencia de una SOFOM ER, pero sí debe registrarse ante la Condusef.
- Motivo de la eliminación: El gremio de las SOFOMES argumenta que la etiqueta «No Regulada» genera desconfianza y desventaja competitiva, a pesar de cumplir con normativas de transparencia y estar supervisadas por la CNBV en ciertos aspectos.
¿Qué significará el cambio (una vez implementado)?
- Mejor imagen: Se busca mejorar la percepción y facilitar la competencia de estas entidades financieras.
- Sin cambio de fondo (inicial): La intención es eliminar el nombre, no la supervisión. Las SOFOMES ENR seguirán operando bajo el mismo esquema, pero sin la etiqueta que las distingue, unificando su clasificación ante el público y el mercado.
Representantes del sector señalaron que las Sofomes han avanzado en un proceso de autorregulación, adoptando prácticas equivalentes a las de instituciones financieras supervisadas.
Juan Manuel Ruiz Palmieri, CEO del Círculo de Crédito, explicó que el término ENR se asoció injustamente con falta de control, cuando en realidad las Sofomes implementan medidas contra lavado de dinero, reportan información a la Condusef y siguen estándares de transparencia para proteger su cartera.
“El beneficio de eliminar la denominación será principalmente de imagen, porque en la práctica ya se aplican las mejores prácticas financieras”, aseguró.
El cambio tendría un efecto directo en dos frentes clave:
- Usuarios: al eliminar la denominación ENR se reducirá la incertidumbre al momento de solicitar un crédito, fortaleciendo la confianza en estas instituciones.
- Fondeadores nacionales e internacionales: los inversionistas buscan trabajar con instituciones que se perciban como plenamente reguladas. La etiqueta “no regulada” representaba un freno en algunos casos, pese a que las Sofomes cumplen con reglas estrictas.
Jorge Avante, director general de la Asofom, destacó que esta modificación llega en un momento en que el sector necesita consolidar su reputación y aprovechar su importancia dentro del sistema financiero mexicano.
En su intervención, Alan Elizondo Flores, director general de FIRA, recordó que desde la creación de las Sofoles en 1995 hasta la reforma de 2015, el sector ha vivido un proceso de depuración.
En 2015 se exigieron mayores requisitos de prevención de lavado de dinero, incluyendo manuales de crédito, oficiales de cumplimiento y dictámenes técnicos. Como resultado, el número de Sofomes pasó de 4,000 a 1,500. Actualmente existen alrededor de 2,071 Sofomes, con un marco normativo mucho más robusto.
Este proceso evidencia que la etiqueta ENR ya no corresponde a la realidad de un sector que ha adoptado estándares más rigurosos.
De acuerdo con datos de la SHCP, el sector de Sofomes reguladas mantiene activos por 319 mil millones de pesos y pasivos por 259 mil millones de pesos, lo que refleja su peso creciente en el sistema financiero.
Las Sofomes se han convertido en una alternativa clave de financiamiento, especialmente para sectores productivos como el agrícola, el comercial y el de pequeñas y medianas empresas, muchas veces desatendidas por la banca tradicional.
La eliminación de la denominación ENR representa un paso importante para que las Sofomes refuercen su imagen, mejoren la relación con inversionistas y afiancen la confianza de los usuarios.
El sector considera que esta medida no implicará grandes cambios en su operación, ya que en la práctica muchas Sofomes ya trabajan bajo las mejores prácticas regulatorias. Lo que sí traerá es un mayor reconocimiento a su papel como pieza clave del sistema financiero mexicano.
