Gasto público histórico en paquete económico 2024

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregó al Senado el Paquete Económico 2024 en el que se proyecta un gasto público histórico de 9.07 billones de pesos.

Este nivel de gasto representa cerca del 26% del PIB de México y, de aprobarse, crecería 4.3% respecto del aprobado para 2023.

Esta expansión del gasto público es compatible con los parámetros requeridos para garantizar un crecimiento de la economía mexicana que se espera entre 2.5 y 3.5 por ciento.

Los programas prioritarios —como las pensiones y apoyos de transferencia directa— así como las megaobras —como el Tren Maya— son algunos de los rubros para los que se destinarán más recursos.

La Cámara Baja tiene hasta el 15 de noviembre para aprobar la Ley de Egresos, donde se contempla el gasto público.

El Paquete Económico 2024 se presenta en un contexto económico global de crecimiento, con una inflación que ha disminuido y con tasas de interés que se mantienen elevadas. Sin embargo, la propuesta para el próximo ejercicio fiscal plantea impulsar el gasto a través de un mayor déficit público, situación que sorprende ya que ni en la pandemia se pretendió elevar tanto el gasto.

El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria A.C. (CIEP), analizó el último Paquete Económico de la actual administración y reitera la necesidad de una reforma fiscal pues, aunque se proponen mayores recursos para pensiones, salud y educación, incrementa el endeudamiento. Se requiere reforzar las fuentes de ingreso, de lo contrario, se pueden enfrentar serios problemas para el financiamiento de programas presupuestarios en los tres niveles de gobierno.

Los CGPE 2024 proponen un endeudamiento sin precedentes, equivalente al 5.4% del PIB. La aparente disminución del indicador de la deuda en 2023, se debe a cambios metodológicos en el cálculo del PIB y no a una disminución del saldo. Aunado a ello, el costo financiero de la deuda pública incrementaría 11.8% para 2024: el costo de la deuda del Gobierno Federal aumentaría 16.1% y el de las Empresas productivas del Estado disminuiría 7.4%. Es necesario que las proyecciones de ingresos y gastos estén fundamentadas en información económica y demográfica relevante, para no heredar responsabilidades insostenibles a las futuras generaciones.

El gasto neto total propuesto en el PPEF 2024 alcanza una cifra récord de 9.06 billones de pesos, sin embargo, el 80% de este gasto se encuentra comprometido en el pago de pensiones, gasto federalizado y costo de la deuda, principalmente. Debido a la caída de los ingresos y al incremento del gasto, el espacio fiscal se reduce 57% respecto a 2023. Al menos cuatro rubros del gasto deben ser revisados de manera urgente para expandir el espacio fiscal (pensiones y Pemex) y para mejorar el bienestar de las personas (financiamiento a salud y cuidados). El aumento del gasto para 2024 carece de una visión de mediano plazo, no toma en cuenta las carencias de la juventud y la niñez, y no tiene perspectiva intergeneracional, ni de género.

De acuerdo con las estimaciones de la SHCP, al finalizar el 2023 habrá una recaudación federal participable menor a lo aprobada. Para 2024 se propone que el gasto que se dirigirá a los estados sea 0.5% mayor, situación que debe considerar que en 2023 no se ha cumplido con el pago de participaciones. Ante el cambio de 9 gubernaturas el próximo año, es importante que esta información sea considerada para que se presenten propuestas basadas en las posibilidades presupuestales de cada entidad.

El 22% del gasto neto total es para pensiones y, dadas las características el programa, se perpetúa la desigualdad entre la población adulta mayor. El gasto promedio anual en pensiones per cápita de la CFE equivale a 6.6 veces el gasto promedio anual en pensiones del IMSS y 29 veces la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores (PBAM). Al distribuir los dos billones de pesos propuestos para pensiones con información de la ENIGH 2022, se tiene que el decil de mayores ingresos recibe 4.6 veces más recursos de pensiones que el decil de menores ingresos. Es necesario realizar cambios profundos al sistema de pensiones para hacerlo más igualitario y con perspectiva de género, así como encontrar fuentes de financiamiento sostenibles.

El presupuesto asignado al sector energético en 2024, experimenta una reducción del 7.2% en comparación con 2023. Asimismo, el gasto destinado a medio ambiente, también presenta un recorte de 11.4%. La disminución del presupuesto del sector energético se refleja en un recorte del 41% en el programa de infraestructura de hidrocarburos y mantenimiento. Por otro lado, la reducción del gasto ambiental, se centra principalmente en proyectos de infraestructura hídrica, lo que plantea desafíos importantes en términos de adaptación al cambio climático y la garantía del acceso al agua potable.

El gasto de inversión proyectado para 2024 representaría el 12.2% del gasto neto total, sin embargo, tendría una reducción de 11.1% respecto al aprobado de 2023. Este año, las obras hidráulicas de CONAGUA, los proyectos de construcción y mantenimiento de la SICT y el espacio cultural de Los Pinos, se consideran parte de los proyectos prioritarios que, con las otras 4 obras emblema, suman un total de 222 mil 668 mdp. Estos recursos tendrían un crecimiento del gasto prioritario respecto al 2023. La priorización del gasto es importante para la culminación de las obras, sin embargo, se requiere dar continuidad a todos los proyectos de inversión para garantizar el crecimiento del PIB y la desigualdad social.

Pese a que el gasto en educación presentaría un incremento de 2.7%, estos recursos alcanzarían cifras mínimas como proporción del PIB y del gasto total desde 2016. El 85.5% del incremento se centra en pago de nómina, previsiones salariales, apoyo administrativo y en servicios de educación básica para la CDMX, dejando de lado la educación inicial y la incorporación de nuevas tecnologías. Los recursos de los programas emblemáticos de la actual administración: Becas Universales; Programa La Escuela es Nuestra (PLEEN); y Universidades para el Bienestar, no presentan cambios significativos. Además, se mantiene una brecha presupuestaria de 0.81 puntos del PIB respecto a la recomendación internacional de destinar entre 4 – 6 % del PIB en educación.

El sector salud tendría un aumento de 5.9%: tres cuartas partes se destinarían al IMSS y una cuarta parte a la población sin seguridad social. Los incrementos propiciarían que el gasto por persona tanto de la población del IMSS como del IMSS-Bienestar aumenten 10% y 13% respectivamente. Sin embargo, el gasto por persona en la población sin seguridad social sigue siendo menos de la mitad del que se destina en el IMSS ordinario. IMSS-Bienestar aumentaría $466 por persona, esto equivale al costo de dos aplicaciones de vacuna contra la influenza. Un sistema de salud universal y con financiamiento suficiente sigue pendiente. El presupuesto para salud durante el periodo 2018-2024 se mantuvo por debajo de 3 puntos del PIB, cuando el mínimo requerido es 6%.

Los programas que actualmente tienen entre sus objetivos brindar cuidados, para 2024 prevén en conjunto 44 mil 870 mdp; estos recursos representan el 0.7% del gasto programable y el 2.3% del gasto en pensiones. México carece de un Sistema Nacional de Cuidados (SNC) que beneficiaría al menos a 18.8 millones de personas que los requieren, y que además se concentran en la población de más bajos ingresos. La creación de un SNC es una tarea urgente e impostergable para la siguiente administración.

La ILIF estima ingresos presupuestarios por 7.3 billones de pesos, 1.8% menos que 2023, lo que equivale a 21.3% del PIB. Este monto es similar al 21.2% del PIB captado en 2018 y, en términos PIB, sería la recaudación más baja desde 2019. A comparación de 2018, los ingresos tributarios crecerían 1.7 puntos porcentuales del PIB y los ingresos por energía disminuirían 1.4 puntos porcentuales; lo que implica mayor dependencia tributaria y menor energética. Respecto a los tributarios, se ha observado un fortalecimiento en la recaudación por ISR, pero los gastos fiscales en IVA e IEPS petrolero han limitado este fortalecimiento.

Para 2024 se proyectan 1.0 billones de pesos por ingresos petroleros (3.1% del PIB), lo que representaría una disminución del 23.9% en comparación con 2023 y 28.8% menos que en 2022, resultado de un menor precio del petróleo en 17% y una tasa de DUC aplicada a Pemex del 35%. Esta reducción tendrá un impacto negativo en todas las entidades federativas y enfatiza la urgente necesidad de reconsiderar la distribución de los ingresos petroleros para garantizar la estabilidad fiscal a largo plazo.

Aún con niveles de crecimiento optimistas, existe una deuda social con cinco sectores que promueven el desarrollo económico: se requieren más recursos para salud; el gasto educativo carece de una visión hacia el futuro; el sistema de cuidados sigue sin ser impulsado; mantenemos una deuda creciente con el cuidado al medio ambiente y el gasto de inversión es menor a lo recomendado. El Paquete Económico 2024 es el resultado de no haber implementado una reforma fiscal durante los últimos años, por lo que se requieren cambios que aseguren un sistema fiscal sostenible, justo y progresivo.

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